
Francisco Rivas Torres, concesionario forestal de la provincia del Huallaga, exigió al Gobierno Regional a través de la Autoridad Forestal y a OSINFOR, intervenga de inmediato para frenar la invasión de tierras. |

Francisco Rivas Torres, concesionario forestal de la provincia del Huallaga, exigió al Gobierno Regional a través de la Autoridad Forestal y a OSINFOR, intervenga de inmediato para frenar la invasión de tierras. |
1 comentario:
ESTIMADOS SEÑORES RECIBAN MIS SALUDOS POR LAS FIESTAS DE FIN DE AÑO Y ASIMISMO LES DOY MI OPINION
ESPERO NO INCOMODE A NADIE, PERO SOLO LOS QUE VAN A DEFENDER O DEFENDERSE SON LOS PROPIOS LUGAREÑOS Y/O NATIVOS, DONDE SERAN LOS HEROES DE LA DEFENSA DE LA TIERRA, BOSQUES DE LA AMAZONIA, COMO EN BAGUA CON EL APOYO DE TODO EL MUNDO SEGUIRAN LUCHANDO POR LA DEFENSA DE SUS RECURSOS NATURALES EN FORMA ORGANIZADA Y ACTIVA COMITES ZONALES, CON TODO EL APOYO DEL MUNDO COMO FUE EN BAGUA O HEROES DE LA AMAZONIA O DE LA TIERRA..
DESDE TODOS LOS RINCONES DEL PLANETA VAMOS A APOYAR A TODOS QUE DEFIENDAN A NUESTRA MADRE TIERRA O NAVE ESPACIAL QUE NOS COBIJA EN EL UNIVERSO Y LO ESTAMOS DESTRUYENDO POR AMBICIONES PERSONALES DE GENTE EN DECADENCIA MORAL E ESPIRITUAL….
COMO DIJO NUESTRO GRAN DEFENSOR SEATTLE A WASHINTONG , Así Termina la Vida y Comienza la supervivencia
Carta del Jefe Indio Seattle
Consideraremos vuestra oferta de comprar nuestras tierras. Si decidimos aceptarla, pondré una condición: que el hombre blanco deberá tratar a los animales de estas tierras como hermanos. Soy un salvaje y no comprendo otro modo de conducta. He visto miles de búfalos pudriéndose sobre las praderas, abandonados allí por el hombre blanco que les disparó desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo como el humeante caballo de vapor puede ser más importante que el búfalo al que sólo matamos para poder vivir. ¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales hubiesen desaparecido, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu. Porque todo lo que ocurre a los animales pronto habrá de ocurrir también al hombre. Todas las cosas están relacionadas ente sí.
Vosotros debéis enseñar a vuestros hijos que el suelo bajo sus pies es la ceniza de sus abuelos. Para que respeten la tierra, debéis decir a vuestros hijos que la tierra está plena de vida de nuestros antepasados. Debéis enseñar a vuestros hijos lo que nosotros hemos enseñados a los nuestros: que la tierra es nuestra madre. Todo lo que afecta a la tierra afecta a los hijos de la tierra. Cuando los hombres escupen el suelo se escupen a sí mismos.
Esto lo sabemos: la tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la tierra. El hombre no ha tejido la red de la vida: es sólo una hebra de ella. Todo lo que haga a la red se lo hará a sí mismo. Lo que ocurre a la tierra ocurrirá a los hijos de la tierra. Lo sabemos. Todas las cosas están relacionadas como la sangre que une a una familia.
Aún el hombre blanco, cuyo Dios se pasea con él y conversa con el -de amigo a amigo no puede estar exento del destino común-. Quizá seamos hermanos, después de todo. Lo veremos. Sabemos algo que el hombre blanco descubrirá algún día: que nuestro Dios es su mismo Dios. Ahora pensáis quizá que sois dueño de nuestras tierras; pero no podéis serlo. El es el Dios de la humanidad y Su compasión es igual para el hombre blanco. Esta tierra es preciosa para El y el causarle daño significa mostrar desprecio hacia su Creador. Los hombres blancos también pasarán, tal vez antes que las demás tribus. Si contamináis vuestra cama, moriréis alguna noche sofocados por vuestros propios desperdicios. Pero aún en vuestra hora final os sentiréis iluminados por la idea de que Dios os trajo a estas tierras y os dio el dominio sobre ellas y sobre el hombre de piel roja con algún propósito especial. Tal destino es un misterio para nosotros porque no comprendemos lo que será cuando los búfalos hayan sido exterminados, cuando los caballos salvajes hayan sido domados, cuando los recónditos rincones de los bosques exhalen el olor a muchos hombres y cuando la vista hacia las verdes colinas esté cerrada por un enjambre de alambres parlantes. ¿Dónde está el espeso bosque? Desapareció. ¿Dónde está el águila? Desapareció. Así termina la vida y comienza la supervivencia....
AGRADECERE, COMENTARIOS A SU ATENTO SERVIDOR
VICTOR ROMERO
vromero1960@hotmail.com
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