Asegura que el día que abandone la prisión no será protagonista de un circo mediático como cuando se liberó a Lori Berenson.
Demetrio Limonier Chávez Peña Herrera, 58 años, conocido por todos como "Vaticano", rompe su silencio y deja pocas dudas con sus afirmaciones.
Según la crónica que publica hoy el diario ABC. El ex narco más buscado de nacionalidad peruana, habita una celda del penal Castro Castro y además de esculturas, tiene un televisor adornado con stickers de dibujos animados.
"Le gustaba la música griega y beber Dom Perignon… Tenía doble filo (bisexual) y en aquella fiesta —ilustra— intentó agarrarme dos veces el falo", expresa sobre Vladimiro Montesinos, el reo Vaticano.
El ex capo de la droga en este país, comenta además que, si bien no es mañana, "el día en que pueda ver la luz de las calles está cerca". Son siete años que le quedan a Chávez Peñaherrera para dejar la condición de reo.
Lo más anecdótico en esta parte, es la originalidad del sueño que tiene el reo al momento de hablar de su excarcelación.
"Ese día, insiste, «quiero salir en dos helicópteros con varias anfitrionas (modelos). Me encantaría aterrizar en el hotel Westin —el rascacielos más alto de Lima— y filmarlo todo", afirma.
Se deberá cumplir día tras día antes de que Vaticano logre la libertad. Según se refiere en la crónica de ABC, no tiene la mínima intención de pedir beneficios penitenciarios. Al salir de su reclusión, espera viajar, disfrutar, pero no en Perú, si no, en otras tierras, quizás Argentina.
"¿En Perú? No, me sembrarían droga para volver a encarcelarme. Tengo proyectos: entre otros, crear una fábrica de agua de coco, pero me iré fuera. Quizás a Argentina", sostiene.
'Vaticano' llegó a tener la pista de aterrizaje con mayor tráfico de avionetas de narcos del mundo. Sus naves y las de otros 15 cárteles más, despegaban y aterrizaban día y noche.
Esto con aprobación de Montesinos, "hoy encerrado en mi misma celda sarcófago de El Callao", al cual le pagaba una cuota de 50 mil dólares al mes y lo dejaba tranquilo.
En sus tiempos de Campanilla, cuna del tráfico de droga, «Vaticano» llevaba colgada una cápsula de láudano con cianuro porque sabía lo que le esperaba si Sendero Luminoso lo atrapaba. Dice que intentaron pactar con él y se negó. Entonces fue testigo de un hecho inolvidable: «A un hombre le colocaron un hierro en la sien y se lo atravesaron a golpes de martillo.
(Foto: ABC)

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