Hasta ocho años de pena privativa de la libertad podrán
recibir los denominados “electores golondrinos”, que se cambien de domicilio
para alterar el resultado de una elección o beneficiar a un candidato o partido
político, advirtió este sábado el Jurado Nacional de Elecciones (JNE).
Indicó que, de acuerdo con el Código Penal, el elector
“golondrino” podrá ser sentenciado a una pena privativa de la libertad no menor
de dos ni mayor de ocho años por realizar el cambio de domicilio o inducir a
realizarlo hacia una circunscripción distinta a su residencia habitual.
Ser un “golondrino” es un delito electoral dado que
atenta contra el derecho de sufragio e induce a error en la formación del
padrón electoral, señaló el JNE.
En ese sentido, y con miras a las Elecciones Regionales y
Municipales, el JNE iniciará una exhaustiva fiscalización del padrón electoral
en varios distritos del país, ante el alto número de trámites de cambio
domiciliario, que hacen presumir que se trataría de electores golondrinos.
Para este trabajo de campo en pro de la legalidad de los
padrones, la Dirección Nacional de Fiscalización y Procesos Electorales del JNE
dispuso el desplazamiento de 18 especialistas, quienes comprobarán la veracidad
y la corrección de las inscripciones de más de 1,700 ciudadanos tomados como muestra.
La tarea de fiscalización del padrón, que es la relación
de ciudadanos aptos para votar,
corresponde al JNE no solo en etapa electoral y no electoral, tomando en
cuenta la remisión trimestral que el Registro Nacional de Identificación y
Registro Civil (Reniec) efectúa de las inscripciones agregadas o eliminadas, a
escala nacional.
Conforme a su ley orgánica, compete al máximo organismo
electoral “fiscalizar la legalidad de la elaboración de los padrones
electorales, luego de su actualización y depuración final previa a cada proceso
electoral”.
De esta manera se procura para que el país cuente con un
padrón limpio y confiable, sin fallecidos ni “golondrinos”.Foto: ONPE
