"Día del Locutor", fecha en que aquellos
hombres y mujeres ligados al trabajo en los medios de comunicación, aquellos
que transmiten su voz a través de un micrófono celebran su día.
El día, 8 de diciembre, a nivel nacional no tiene
relación con acto alguno que se relacione con este acontecimiento, sino que se
fijó tal festividad, porque se conmemora el Día de la Inmaculada Concepción, es
decir se recuerda al Angel Gabriel, en el momento en que anuncia a María, que
va a concebir un hijo por obra y gracia del Señor: O sea, según esta
concepción, el primer locutor de la historia terrenal fue el tan conocido angel
y vaya que tal anunció el que realizó.
Al igual que en el periodismo, el locutor ha dejado de
ser una persona preparada para
enfrentarse al mundo, para convertirse en el mozuelo de la esquina que por pura
vanidad quiere que la gente lo conozca a través de la radio, sin importar en lo
absoluto el grado, nivel o preparación para asumir el delicado compromiso
social de ser guía y orientador de miles de oyentes.
Con la aparición de las radios concesionarias en la
década del ochenta, la labor del locutor se "prostituyó": Se comenzó
la venta irracional de espacios en las emisoras, cuyos propietarios con la
finalidad de hacerse de recursos económicos que le permitan pagar los gastos de
luz, agua, teléfono, alquiler de local, mantenimiento de equipos y tener
algunos sencillos que llevarse al bolsillo o ahorrarlos, comenaronó a alquilar sus horarios al mejor postor. No
importaba en lo mínimo, la calidad, capacidad ni la preparación debida para
empuñar el micrófono y decir lo que se le ocurría al que asumía la titularidad
de un programa.
Ejemplos, ustedes hoy los pueden palpar. Del 100% de
locutores que existen a nivel nacional y en la provincia, estamos seguros que
no más del 10% son verdaderos "profesionales del micrófono", los
demás hasta hoy no entienden ni qué significa ser locutor.
Ser locutor, implica una seria responsabilidad para con
la comunidad, porque la "voz"
se convierte en guía, compañía, orientador y transmisor de sentimientos
sin igual, para lo cual, quien cumple esta misión, debe estar debidamente
preparado: tener una amplia cultura general, lo que le permitirá tener facilidad
de palabra para poder esbozar las ideas que pretende transmitir, saber
dosificar el aire al momento de respirar
para poder expresar todas las palabras de una oración sin cortes inoportunos o
deformaciones de la idea, tener dominio de la empatía que no es otra cosa que
colocarse imaginariamente en el lugar de quien lo escucha para saber lo que
debe decir y el otro quiere escuchar en el momento oportuno y ofrecerle lo que
el oyente espera de él; y sobretodo, ser natural, es decir no engolar o fingir
la voz.
La voz grave o varonil ya quedó en el olvido, hoy la
espontaneidad es uno de los principales requisitos, es decir los recursos con
que el locutor cuenta para poder cautivar a su público oyente.
Hoy, lamentablemente es raro escuchar a verdaderos profesionales
en esta labor, que tristemente hasta hoy, sigue esperando que se llegue a crear
esta carrera con rango universitario, como sucede en otros países en donde
incluso, están agremiados y cuentan con todo tipo de seguros y posibilidades de
seguir perfeccionándose. Contrariamente en el País, aún la locución sigue
siendo una carrera técnica, que sólo se imparte en algunos institutos.
Que en el Perú y Cañete hay buenos locutores, sí los hay,
aunque son pocos, es preferible dejarlo a su consideración, para no herir
susceptibilidades. A todos ellos nuestro afectuoso saludo, a todos aquellos que
se forjaron a través de la propia experiencia en el medio y gran voluntad, como
aquellos que se formaron en alguna academia que moldeó su vocación o ímpetu.
Para entender mejor, la real dimensión de lo que
representa un locutor en la sociedad, permítanme compartir con ustedes una
hermosa carta que nos regaló el Padre Clemente Sobrado (quien fue muchos años
orientador a través de las ondas de Radio Programas del Perú) un ocho de
diciembre de uno de los años de la década del ochenta cuando culminábamos
nuestros estudios (uno a nivel de academia y tres a nivel de instituto) en la
recordada "Sistemas Perú" que dirigía por entonces el reconocido
locutor peruano Américo Pachas Lévano (El mata penas) , voz que identificó por
muchos años tanto a Radio Mar como Radio Programas del Perú:
www.puntodeencuentro.com.pe
