El investigador del Instituto del Perú, Miguel
Santillana, afirmó que el candidato aprista de San Martín Pedro Bogarín Vargas,
no puede irrogarse la exclusividad de la propuesta ambientalista porque
evidencia una manifiesta utilización política del tema para confundir a los
electores y obtener sus votos.
“Recordemos que en 2007, el ministro aprista, Juan José
Salazar García, vendió a un precio irrisorio 3 mil hectáreas de bosques
vírgenes a la empresa Palmas del Oriente, a un costo de 150 soles por
hectárea”, dijo, mostrando la resolución ministerial donde se decreta la
transferencia de la citada área y en la que se ordena a la Dirección Regional
de Agricultura de San Martín ejecutar lo indicado en la norma.
No se puede mantener una propuesta acusando a otros de
poner en riesgo el medio ambiente y los recursos naturales, cuando en el fondo
se actúa distinto. La muestra que el gobierno aprista no defendió en su momento
la propuesta verde que ahora pregona su candidato al Gobierno Regional de San
Martín, está absolutamente demostrado en esa venta a precio de regalo de
bosques vírgenes que fueron talados y quemados para beneficiar a una empresa
privada, acotó.
Santillana, hizo estas afirmaciones, tras recibir
denuncias durante su visita a la región San Martín, donde comprobó que la
deforestación de bosques primarios fue una práctica promovida desde el gobierno
central y regional en la segunda administración aprista.
Sostuvo también, en entrevista radial, que las
potencialidades en recursos naturales existentes en la región San Martín,
pueden ser explotadas utilizando tecnología aplicada a territorios frágiles,
ricos y biodiversos y que hay que tener miedo a las actividades extractivas
porque la tecnología evita la depredación del medio ambiente y las empresas
saben perfectamente que tienen que cumplir con los acuerdos internacionales y
estándares de calidad.
Al ser consultado, sobre los pasivos ambientales a
consecuencia de la actividad petrolera en Andoas, aclaró que fueron
extracciones petroleras del pasado, cuando no existía normas claras. Hace cinco
años existe una nueva legislación de protección al medio ambiente que exige a
las empresas cumplir con altísimos estándares de protección y cuidado al medio
ambiente.
